Los Planetas, Una Ópera Egipcia

Que Los Planetas a estas alturas no van a inventar nada está clarísimo, y la última reinvención llegó con La leyenda del espacio, por supuesto, pero después de casi 18 años, los granadinos son una de las pocas bandas capaces de ofrecer discos geniales, interesantes y buenos. Es el caso de “Una ópera egipcia“, un álbum heterogéneo, más que el anterior, con apuestas arriesgadas (y una portada horrible realizada por Max) y canciones que han pasado a ser ya clásicos.

El primer tema es el instrumental “La llave del Oro“, con una guitarra surf ejecutada por Banin que servirá para abrir muchos de sus conciertos. A mí me encanta y creo que es la mejor instrumental que han hecho hasta la fecha.

El disco se sumerge en el pop con Te mereces una corona de estrellas y Soy un pobre granaíno, dos temas conocidos con anterioridad. Luego llega la primera obra maestra: Siete faroles. Enorme el bajo de Arias, el teclado de Banin y la cadencia rítmica. Enorme la letra, enorme Jota. Un futuro hit planetario para saltar en sus conciertos.

Sin duda hemos entrado de lleno en la sarta de “temazos” con el primer single No sé cómo te atreves, dúo con la Bien Querida. Después llega la segunda obra cumbre del álbum, Señora de las alturas, con la voz de Jota más cercana, más cálida, con esa creciente tensión típica en las grandes canciones de los granadinos. El muro de guitarras se adentra en tu corazón y es difícil evitar pulsar el botón “repeat” en el reproductor, pero lo bueno sigue, aunque parece que La veleta (que es una gran canción) pinta más bien poco entre tanta densidad y guitarra sucia.

El Romance de Juan de Osuna fue el tema estrella del EP Cuatro Palos, pero nos sigue gustando, aunque seguro que todos pensáis que esa introducción podría haber sido suprimida o haberse hecho mejor. Hubiera estado bien una colaboración de Delorean, ¿verdad?

Atravesando los montes (o lección de batería #1 impartida por el maestro Erik) posee una introducción a lo Radiohead que se pierde en la minúscula voz de un Jota demasiado grave. Posiblemente lo mejor del álbum ya ha pasado, porque Virgen de la Soledad es una especie de muestra de lo que fue su anterior álbum.

La pastora divina (o lección de batería #2 impartida por el maestro Erik) es ruido, escándalo, desgarro y fuerza. Es Morente.

Una Ópera Egipcia se cierra con Los poetas, con una letra inspirada en el Corán y una base sintetizada que sirve de cierre (un cierre demasiado largo que acabaré amando después de escucharlo más veces) a un disco que para nada es el mejor de Los Planetas, pero mantiene el altísimo nivel de La leyenda del espacio, abriendo nuevos horizontes a una banda que posiblemente le esté costando salir del flamenco y deba abandonarlo para no agotar una fórmula que les ha dado y les dará muchísimos éxitos.

Los Planetas pueden ganar muchos galardones con éste álbum, pero el premio mas importante ya lo han conseguido. Siguen siendo la banda sonora de miles de seguidores. ¡BRAVO!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: