Bon Iver: Bon Iver

octubre 12, 2011

Tenía que llegar el día en que habláramos de Bon Iver, que este año nos ha sorprendido con un álbum homónimo y una gran producción que le ha aupado al mainstream con un puñado de grandes canciones.

La sensibilidad de Justin Vernon es exquisita; lo demostró con los dos primeros singles, “Calgary, un tema creciente con multitud de teclados que envuelven esa voz en falsete que tanto nos gusta. Lo mismo pasa en “Holocene”, aunque en esta, son las guitarras las protagonistas, con una batería maravillosa que juega con la caja al final de la canción y casi nos transporta a otra dimensión.

Me encanta el riff que abre “Perth y la percusión en Minnesota, WI, canción épica, como casi todo el disco, pero con esos arreglos de metales que abren otra puerta al sonido de la banda.

El folk ínitmo que encontramos en “For Emma, Forever Ago” se ha convertido en un pop luminoso, y lo comprobamos en “Towers”, un tema que con una guitarra acústica a solas hubiera encajado perfectamente en el repertorio del anterior álbum, pero Justin juego con cuerdas y sintetizadores para explorar nuevos horizontes sonoros y la jugada le sale bien.

En “Michicant”, el muy perro nos vuela la cabeza con una balada a ritmo de vals que te rompe el corazón sólo con escuchar los primeros acordes, y en “Beth/Rest” cierra el disco con unos teclados ochenteros y un slide de guitarra preciosos para despedirse por todo lo alto, sabiendo que ha firmado uno de los mejores trabajos de todo el 2011.