“Lost” y el mosaico guionístico

diciembre 2, 2009

Cuando una serie logra tantas espectativas, el final suele defraudar, pero después de ver como todas y cada una de las piezas de ese puzzle inmenso que es “Lost” encajan a la perfección, no podemos decir que la sexta y última temporada vaya a ser mala. Nos puede gustar o no gustar, pero a nadie se le ocurrirá decir que es mediocre. Sea lo que sea, será genial, innovador y recordado al igual que el final de “Twin Peask” o “Expediente X“.

A medida que he ido viendo la serie me he dado cuenta que, a parte de ese mosaico espectacular que supone el guión, el reparto no puede ser mas acertado y equilibrado. En esta última temporada no hemos tenido a Jack hasta en la sopa y sólo ha cobrado protagonismo cuando se le necesitaba. El peso ha recaído en Locke (Terry O´Quiin) y Ben (Michael Emerson) que casualmente son los dos último premios EMMY al mejor actor.

La intensa mirada del maestro Emerson, las minúsculas gesticulaciones y ese andar torpe y de hombre menudo, le hacen más malvado todavía. Todo lo contrario sucede con O´Quiin, que hace el histrionismo una virtud y sonríe cuando tiene que hacerlo, y lo hace como nadie, inyecto oxígeno a las escenas más tensas.

¡Bravo por una de las mejores series que he visto nunca! ¡Bravo porque acaben con ella tan pronto y no tiren de argumentos retorcidos! ¡Bravo por ir al grano!

El guión televisivo tiene un tomo más en su temario de aprendizaje, y se llamará “Lost”.