Tulsa se complica la vida

marzo 1, 2010

Lo nuevo de Tulsa aburre. Tiene calidad, si, pero aburre. Su disco anterior era genial, lo tenía todo: folk para principiantes, pop maduro y buenas letras. En “Espera la pálida” hay un sonido demasiado pobre para unos textos realmente interesantes.

El disco comienza de forma sublime con Matxitxako y Algo ha cambiado para siempre, pero Miren pierde el rumbo entre baladas a lo Nacho Vegas hasta que vuelve a encontrarse a sí misma en Araña, el mejor tema de la cantautora vasca hasta el momento, con una letra muy interesante.

Aniversario de boda posee un sonido muy crudo pero a la vez atrayente, aunque el riff inicial pierde fuerza cuando descubres que el texto está escuálido de originalidad y cebado de simpleza. Una triste adaptación.

El álbum cierra mal, con tres canciones demasiado arriesgadas, y no en el sentido comercial de la palabra, sino en el artístico. Se trata de unas canciones tan manidas y lentas que te hacen perder el interés con pequeñas historias ornamentadas a la fuerza, supongo que por la falta de un mensaje lo suficientemente claro para el oyente.

Tulsa es una gran banda, y Miren Iza es capaz de hacer canciones mejores, de eso estoy seguro. Lo malo es que ha cometido un error demasiado grave, o al menos demasiado pronto. No me sorprendería que en menos de año quiera volver al estudio para grabar temas nuevos. Nuevos y frescos.